27.1.08

RITO DE PRIMAVERA

Los bailarines de la compañía Shen Wei Dance Arts evolucionaban como piezas vivas en un tablero gigante de un juego desconocido, giraban, saltaban, se entremezclaban y se perseguían unos a otros con sus pasitos breves como de ánade. La coreografía era muy tensa y contenida, y aunque los movimientos podían haber resultado estereotipados o estáticos no llegaban a serlo por la expresividad del movimiento, que surgía como una explosión de intensidad después de la contención. Cada bailarín, suelto como una pincelada en el lienzo del escenario, circulaba junto a los demás con movimientos que siempre sorprendían, que no “representaban” la música, sino que hacían de ella una interpretación intimista. El contraste entre la combinatoria casi geométrica de la coreografía con sus evoluciones calculadas por un lado y el gesto expresivo y sutil por otro producía una extrañeza que llegaba a resultar críptica, pero que también seducía, y mucho.

Shei Wei Dance Arts, Rite of Spring + Re, Mercat de les Flors, del 24 al 27 de enero de 2008. (“Rite of Spring”: basado en La Consagración de la primavera de Stravinsky, interpretación al piano de Fazil Say).

22.1.08

EL OTRO

Tras una cita de Flaubert (pour qu’une chose soit interessante, il suffit de la regarder longtemps) las fotos de María Espeus en el libro El otro / The other son una búsqueda de la belleza en los rincones más insospechados, por una parte. El blanco y negro a cuchillo, las calles desiertas por una vez, insólitamente desiertas en medio de la noche, a esa hora intempestiva en la que todo se vacía y sólo queda el pavimento, la pared, la farola, la oscuridad, adiós. Por otra, un homenaje de amor a un barrio estigmatizado y poco conocido como proveedor de belleza en estado puro, homenaje de amor a sus rincones y también a su gente variopinta y bella, con un estilo sobrio y muy personal. Y por otra parte tampoco pueden escapar a la melancolía arrasadora de ser un catálogo de imágenes que dan fe de una época y un lugar que ya no existe o que está a punto de desaparecer, acuciado por la urgencia de recoger lo que pronto se desvanecerá y no será más que recuerdo, como las imágenes cotidianas y sin embargo impregnadas de una tremenda nostalgia del París inexistente de Atget.

El otro / The other
El Raval (Barcelona)

12.1.08

CANCIÓN TRISTE DE AMIGO















Si nuestro reino no fue de este mundo,
y sabemos de cierto que no hay otro,

dime lo que nos queda,
amigo,
dime lo que nos queda.

Ni siquiera deseos, ni siquiera esperanza;
un confuso montón de sueños negros,
eso es lo que nos queda,
amigo,
un confuso montón sólo de sueños.

Cada vez más pequeño.
Ya cabe en un pañuelo, igual que el llanto,
amigo,
pero cómo nos pesa.

Más cuanto menos.


Angel González, Canción triste de amigo, de “Deixis en fantasma”
Manolo Millares, Cuadro 57, 1957.

8.1.08

SEASHORE

Entre el mar y la tierra, rocas arañadas por las garras de un dragón indolente, en las que el cangrejo y el mejillón saltan y chisporrotean como briznas de ceniza desprendidas de una hoguera. Hay una infinidad de seres diminutos que viven en los límites del agua y la roca, de la tierra y el mar, suspendidos entre la incertidumbre de la ola y los remolinos de arena. Mundo negro y dorado, mineral y acuático en el que perviven todavía las huellas de otras épocas (Oh, thalassa...)
Más allá de las rocas, adentrándose un poco en el mar, se perfilan masas oscuras en el agua honda, con escollos, vaivén de algas, cardúmenes de pececillos asustadizos bailando en torno...


Cy Twombly, Wilder Shores of Love, 1985.

5.1.08

SOTSASS

Ha muerto a los 90 años Ettore Sottsass, maestro del diseño.
(Fotos de www.designerblog.it)


3.1.08

LA ÚLTIMA CENA DE 2007









¡¡¡Feliz 2008!!!

28.12.07

CRECEN



Se abrazan. La noche
pone en la boca la especie.
Arriman los cuerpos a las paredes
y crecen como piedras
con nombre vegetal.
Como piedras crecen y se enlazan.













Esther Zarraluki, Cobalto, 1996.
Georg Baselitz, Gouache, 1977.

20.12.07

ALGUNAS PELÍCULAS

Algunos personajes se nos quedan pegados a las retinas después de haber visto una película. Algunas películas se nos quedan adheridas a la piel y nos dejan un poco sonámbulos a ratos, no con la misma intensidad que cuando éramos niños y “vivíamos” en el interior de las películas durante días, ya no, eso ya no podrá ser nunca más, pero al menos, a ratos, una leve ensoñación se apodera de nosotros al recordar una escena y nos quedamos suspendidos en un espacio que no es ni fantasía ni realidad, y se nos escapa un suspiro...

Eso me ha sucedido con “Promesas del este”, de David Cronenberg, una película dura y extraña que habla de violencia (y yo odio la violencia) y de la mafia rusa (y yo detesto las mafias y todos los temas relacionados con ellas), que transcurre en Londres (una ciudad que no despierta precisamente mis simpatías) pero ah, eso sí, con unos actores tan buenos, unos personajes tan de verdad, una historia contada de una manera tan magistral, muy fría, pero también muy lúcida... Como en “Una historia de violencia”, Cronenberg disecciona la violencia, llega hasta su corazón, nos la muestra con precisión hiperrealista, y sin embargo, al mismo tiempo, cuando el dolor parece tan inevitable y tan insoportable como siempre, deja un pequeño resquicio para la redención y para la esperanza.

17.12.07

ABRIR UN LIBRO









Abrir un libro. Abrir el tapón de la botella donde está encerrado el genio. Abrir la tapa de la caja de Pandora. Abrir el cofre del tesoro. Abrir la puerta a una habitación desconocida. Abrir la ventana a un paisaje extraño. Abrir los ojos.

14.12.07

HOY TOCABA MACBA...