28.12.07

CRECEN



Se abrazan. La noche
pone en la boca la especie.
Arriman los cuerpos a las paredes
y crecen como piedras
con nombre vegetal.
Como piedras crecen y se enlazan.













Esther Zarraluki, Cobalto, 1996.
Georg Baselitz, Gouache, 1977.

20.12.07

ALGUNAS PELÍCULAS

Algunos personajes se nos quedan pegados a las retinas después de haber visto una película. Algunas películas se nos quedan adheridas a la piel y nos dejan un poco sonámbulos a ratos, no con la misma intensidad que cuando éramos niños y “vivíamos” en el interior de las películas durante días, ya no, eso ya no podrá ser nunca más, pero al menos, a ratos, una leve ensoñación se apodera de nosotros al recordar una escena y nos quedamos suspendidos en un espacio que no es ni fantasía ni realidad, y se nos escapa un suspiro...

Eso me ha sucedido con “Promesas del este”, de David Cronenberg, una película dura y extraña que habla de violencia (y yo odio la violencia) y de la mafia rusa (y yo detesto las mafias y todos los temas relacionados con ellas), que transcurre en Londres (una ciudad que no despierta precisamente mis simpatías) pero ah, eso sí, con unos actores tan buenos, unos personajes tan de verdad, una historia contada de una manera tan magistral, muy fría, pero también muy lúcida... Como en “Una historia de violencia”, Cronenberg disecciona la violencia, llega hasta su corazón, nos la muestra con precisión hiperrealista, y sin embargo, al mismo tiempo, cuando el dolor parece tan inevitable y tan insoportable como siempre, deja un pequeño resquicio para la redención y para la esperanza.

17.12.07

ABRIR UN LIBRO









Abrir un libro. Abrir el tapón de la botella donde está encerrado el genio. Abrir la tapa de la caja de Pandora. Abrir el cofre del tesoro. Abrir la puerta a una habitación desconocida. Abrir la ventana a un paisaje extraño. Abrir los ojos.

14.12.07

HOY TOCABA MACBA...










13.12.07

CASADECOR

Este año el escenario de Casadecor era la antigua fábrica de Fabra i Coats en Sant Andreu, un espacio enorme, de techos inmensamente altos y grandes ventanales que ha permitido a los decoradores dejar volar la imaginación. Del conjunto, mucho mejor de lo que recuerdo en los últimos años, destaco sobre todo la espectacular bañera de acero en la que se podía nadar, la instalación de madera y lona de la entrada, también espectacular, como un móvil de Leonardo (de Sandra Tarruella e Isabel López), la ducha que te permitía pasear bajo la “lluvia”, los originales espacios chill-out, el salón “Somni de mel”, con la idea de la colmena como leitmotiv (del equipo de Xavier Cruz), el enorme comedor con pintura en los platos, el relajante espacio en infinitos tonos de gris de Joan Lao, una blanquísima “Carpa Cristal” de Toni Seguí situada en el jardín exterior, y sobre todo los originales muebles de Piet Hein Eek hechos a base de maderas recicladas.
Me pregunto por qué me interesa tanto el interiorismo, algo tan alejado de la vida cotidiana de la mayoría de la gente, tan insoportablemente pijo, tan banal si se quiere. Algo tan cambiante y tan poco racional como la moda, tan sometido como ella a los vaivenes comerciales y al consumismo más insostenible. Y no sé qué decirme. Empecé a asistir a Casadecor para coger ideas para mi nueva casa, hace ocho años. Ahora se ha convertido en una costumbre, igual que comprar revistas extranjeras de decoración. No sé. Quizá sea esa vertiente teatral, de “escenografía” lo que me atrae. También la arquitectura me interesa desde que vinimos a la casa nueva. Creo que los espacios donde vivimos, sus volúmenes, sus formas y sus disposiciones, los objetos que los llenan, las luces que los iluminan, no son banales. Por el contrario, son muy importantes...
(Aquí y aquí se pueden ver dos galerías de fotos bastante completas).

8.12.07

50

27.11.07

ÁRBOLES DEL MASNOU

23.11.07

A NADIE

















Porque nada hay que eleve tanto
Como haber amado a un muerto o a una muerta
Se deviene tan puro que se llega
En los glaciares de la memoria
A confundirse con el recuerdo
Se es fuerte frente a la vida
Y ya no se necesita a nadie.


Fragmento de “La casa de los muertos” de Alcoholes, Guillaume Apollinaire, edición de Susana Constante y Alberto Cousté.



21.11.07

LA CASA DE LA CASCADA

Las casas del bosque han de estar hechas de cristal y madera y piedra, como cajas de madera con ventanales de cristal que se asoman a un mundo verde y misterioso. Al follaje. A un paisaje imposible, cegado de bosque. Y ese bosque tiene que ser un bosque nórdico, escandinavo y espeso, lleno de helechos y árboles tapizados de musgo, no como nuestros bosques mediterráneos rocosos y con olor a resina y crujir de pinaza.

No, ese sería un bosque oscuro, tremendo, incluso algo siniestro, con árboles altísimos que impidieran pasar a la luz del sol, con una tierra oscura, cubierta por un mantillo de humus en el que se hundieran los pies al andar. La casa, de piedra y madera y cristal, sería como apartar un momento las ramas verdes y flexibles para poder atisbar un claro del bosque. Abrir y volver a cerrar en seguida. Recogerse en el murmullo húmedo del agua que resbala por las rocas cubiertas de musgo, en el frío arroyo del oso.

Vivir en esa casa de cristal y madera sería muy hermoso, pero no sería fácil, no sería alegre. Daría un poco de miedo (el rumor sempiterno de la cascada llenaría las noches de susurros; a medida que fuese oscureciendo, el verdor de fuera se volvería negro e intenso, poblado de ruidos misteriosos, aleteos y roces, chasquidos y crujidos).


Foto: Fallingwater (Casa de la Cascada o casa Kaufmann), Frank Lloyd Wright, Pennsylvania, Estados Unidos. Hay que ver la maravillosa película de animación creada por Cristóbal Vila en su web Etérea: en ella la casa de Wright brota ante nuestros propios ojos.

17.11.07

AMJAD

En el espectáculo “Amjad” de La La La Human Steps se aúnan la coreografía de Édouard Lock, inspirada en los ballets románticos pero pasada por la danza contemporánea, la música de Tchaikovski (El lago de los cisnes y La bella durmiente del bosque) transformada por Gavin Bryars e interpretada en directo, y las proyecciones del artista Armand Vaillancourt. El resultado es un viaje nocturno de una belleza arrebatadora, iluminado por la luz de la luna. Los nueve bailarines, de una técnica impecable, se mezclan con las imágenes de Vaillancourt: perlas como lunas, seda y carne, el bosque tenebroso que atrapa a los durmientes con sus raíces vivas...

Entre tanto, en la danza, el sol y la luna comparten escenario como Acis y Galatea en un apasionado y frenético pas de deux que a veces es tango, a veces aleteo moribundo de un cisne neurótico, todo empapado siempre de romanticismo (en el sentido primordial del término, despojado de todo su empalago y todo su azúcar).


La La La Human Steps, "Amjad", Mercat de les Flors, Barcelona, 14-17 noviembre 2007.