5.4.09

TRABAJO DE TOPO



Mi trabajo consiste en resolver enigmas.


Mi trabajo consiste en seguir pistas, buscar huellas y encontrar la palabra perdida.


Mi trabajo consiste en imaginar sonidos hasta dar con la armonía o la cacofonía.


También consiste en leer por debajo lo que otros leen sólo por encima, a vuelapluma (sería el trabajo del topo, en contraposición al vuelo del halcón), y en preguntarse cosas que nadie más se pregunta. Cosas absurdas, a veces.


Mi trabajo es muy raro.


30.3.09

FINAL

Ayer vi el final de la película Tess (1979), de Roman Polanski, que no había visto antes. Sólo el final. En su huida, Tess y su marido, Angel, llegan al crómlech de Stonehenge en plena noche. Al rato la oscuridad se levanta y hay algo de luz, aunque el sol aún no ha salido y una espesa niebla envuelve las ruinas megalíticas. Tess, cansada, se recuesta sobre una piedra y se queda dormida. Él la contempla allí echada, vestida de rojo... Ve llegar a los policías a caballo que vienen a detenerla por haber matado a su amante. Cuando se acercan, les dice: “Está durmiendo, déjenla un poco más...” La película acaba con la música poética y triste de Philippe Sarde mientras sale el sol detrás de los menhires y disipa la niebla, y Tess y Angel se alejan a pie entre los dos policías a caballo.
Me acordé de otra película que vi hace tiempo, El agente secreto, de Christopher Hampton (1996). Ambientada más o menos en la misma época. La bella y desolada Nastassia Kinski hacía eco a la bella y desolada Patricia Arquette, ambas mataban al hombre a quien se habían vendido. Las dos con un cuchillo, con el mismo cuchillo que había usado cada uno de esos dos hombres brutales e insensibles unos momentos antes para cortarse una loncha de rosbif sangrante. No creo que sea casualidad, pero me pregunto si la coincidencia se daba entre los autores de las respectivas novelas, que no he leído (Thomas Hardy y Joseph Conrad) o entre los cineastas... Sin embargo, la resolución no podía ser más distinta en las dos películas. Mientras Hampton no nos ahorra ni un solo detalle de la truculenta y desagradable escena de la muerte, Polanski la escamotea por completo y la ferocidad del asesinato queda reflejada únicamente en una pequeña mancha de sangre en el borde de la enagua de Tess. Genial.

24.3.09

LEER LAS CARAS


“En aquellos tiempos todos sabían que las cosas y las palabras que las describían estaban tan próximas que las mañanas en que la niebla descendía sobre aquella aldea fantasma en las montañas, las palabras se confundían con lo que describían. Los que se despertaban en aquellas mañanas brumosas no podían diferenciar la realidad de sus sueños, la vida de la poesía ni los nombres de las personas. En aquellos tiempos los cuentos y las vidas eran tan reales que a nadie se le ocurría preguntar cuál era la vida original o cuál era el cuento original. Los sueños se vivían y las vidas se interpretaban. En aquellos tiempos, las caras de la gente tenían tanto significado, como, por otro lado, todo lo demás, que incluso los analfabetos y los que creían que el alfa era una fruta, la a un sombrero y la alif un poste, conseguían leer por sí solos las letras de significado evidente de nuestras caras.”

Fragmento de El libro negro de Orhan Pamuk. (Traducción de Rafael Carpintero).

Amaya Bozal, Cabeza de niña, 2008.

20.3.09

COLAPSOS

Ayer
Dentro del festival de arquitectura Eme3, con el lema de “Collapse”, ayer en el FAD se celebró un coloquio (titulado “Detonante: Radiografía del colapso”) entre Jorge Wagensberg, Gilles Lipovetsky, Joan Martínez Alier y David Barkin. Cada uno lo enfocó desde su perspectiva (científica, sociológica, económica), aunque nosotros fuimos sobre todo para oír a Jorge Wagensberg, siempre apasionante. En el breve rato de que dispuso habló de la teoría de los sistemas, de biomímesis y diversidad, todo con ejemplos diáfanos y su habitual sentido del humor. Una gozada. Gilles Lipovetsky, ese hombre-comodín que al parecer sirve para todo, estuvo muy en su papel de sociólogo, estructurando de una forma coherente una serie de “sensaciones” que flotaban en el aire y de argumentos que todos hemos pensado y expresado de manera más o menos vaga con respecto a la dichosa crisis que nos azota. Los economistas no estuvieron tan afortunados para mi gusto. Joan Martínez Alier se mostró muy apocalíptico, con su letanía de “ya lo decía yo y no me hicieron ni caso” y un powerpoint bastante ilegible y David Barkin se limitó a exponer aburridamente una serie de obviedades. Ilustró el acto previamente un fragmento de una interesante entrevista a Noam Chomsky que los organizadores del acto prometieron colgar después en su web. Habrá que verla entera.

Hoy
Por casualidad, veo la exposición “Colapso Cardíaco” de Jean Bigot en la Central de Correos, organizada por el Memorial Democràtic de la Generalitat. Jean Bigot es bisnieto de Carles Rahola, escritor, periodista y político fusilado por los franquistas, y de Pompeu Fabra, que partió al exilio. Esas dos palabras mentirosas, “colapso cardíaco”, figuraban como causa de la muerte en el certificado de defunción del bisabuelo asesinado.
Ya en la entrada nos choca la extraña y enorme bandera catalana hecha con toallas de playa cosidas: la memoria familiar y la pública se funden por completo.
El edificio vetusto, bello y algo fantasmal de la central de Correos es un escenario perfecto para esta exposición tristísima llena de muebles rotos, maletas ahorcadas, arena, zapatos vacíos, fotos en sepia, borrosos vídeos familiares, mortajas, la palabra (el diccionario) transportada al exilio en un cajón de embalaje, maquetas sumidas en la noche, cartas que se lleva el viento...

16.3.09

PREFIERO


Prefiero lo bueno y breve, y a un toma prefiero dos te daré. Prefiero el café negro y el chocolate espeso. Prefiero la versión original, el libro sin abrir, la rosa sin tocar. Prefiero la pausa, pero a veces la prisa. Prefiero, siempre, a los que me prefieren.





Paul Blanca, The Rose, 2000

10.3.09

LOS AMANTES

Los amantes están ilusionados, son jóvenes, sienten que les devora una locura y una embriaguez que los vuelve bellos, bellos, inmortales e invencibles, así es como se sienten y no ponen esas caritas de asco de los actores en las películas seudo-artísticas y seudo-intelectuales, no están de vuelta de todo, no quieren suicidarse, no practican fetichismos extraños, no dejan de verse un día de repente sin saber por qué atormentados por rarezas kafkianas, no desencadenan dramas familiares, no matan por celos, no mueren estrellados con su coche ni hay bandas rivales, en fin, que son felices, salvajes, egoístas, despiadados, impúdicos en su entrega y su felicidad, ahí revueltos, entrelazados, frenéticos, hartos de piel, de beso y de refriega.

Kitagawa Utamaro: amantes del "Poema de la almohada" (Uta makura)

5.3.09

CILDO

Ayer visité la exposición de Cildo Meireles en el MACBA. Un recorrido excepcional por la obra de este artista brasileño que contiene obras diversas e instalaciones sorprendentes como Babel, Como construir catedrales o la espectacular A través, la famosa habitación roja de Desvío hacia el rojo y otras obras de menor tamaño pero también muy interesantes (La cruz del sur, Mallas de libertad, Inserciones en circuitos ideológicos, etc.)
Es una exposición muy recomendable.

Cildo Meireles del 11 de febrero al 26 de abril de 2009, MACBA, Barcelona.

22.2.09

CRÓNICA MADRILEÑA

MNCARS (día 12 de febrero)

La pregunta nada más llegar a las salas donde se exhibía la obra de Paul Thek era obvia: ¿por qué dedica alguien toda su vida a “eso”? Él mismo la respondía en una frase en la pared de la sala. Venía a decir que había decidido pintar mal, hacer cosas feas, para escandalizar y molestar a los bien pensantes. Pero eso suponía pasar toda su vida rodeado de fealdad y de cosas espantosas, y eso mismo lo estaba destruyendo. Al ver aquellas obras no sé por qué pensé en Joseph Beuys. Hasta en las obras de Beuys, con ser implacables, inhóspitas, hay una cierta poesía áspera. Me temo que sin algo de eso, sencillamente, no se puede vivir.

Las fotos de Zoe Leonard eran buenas, estaban bien, pero no me apasionaron. La acumulación de objetos patéticos queda muy resultona, sí, pero no me pareció excesivamente original, y tampoco el estudio de la identidad y el género a través de artilugios como espejos, maniquíes y cosas por el estilo.

En cuanto a la instalación de Eulàlia Valldosera (Dependencias), también centrada en lo cotidiano y lo peyorativamente “femenino” (los carritos del super, los botes de productos de limpieza, los objetos domésticos), lo que más me interesó fue el vídeo en el que “entrevistaba” a los objetos de tres mujeres inmigrantes y les hacía explicar qué historia encerraba cada uno.


ARCO (13 de febrero)

En este primer Arco de la crisis todo era mucho más austero, sobrio y contenido. Se ha acabado casi del todo (afortunadamente) la obsesión por el lujo, la extravagancia y los cristalitos Swarovski. Tampoco apetecían ya, por lo visto, las incursiones en el mundo del cómic o las instalaciones estrafalarias (aunque alguna quedaba...) Nos apretamos el cinturón y regresamos todos a la pintura, a obras mucho más comedidas, incluso cromáticamente. La pintura es más digerible, más portátil, y por tanto (ay) más vendible... aunque esto no es necesariamente malo, porque la pintura, pese a quien pese, sigue teniendo mucho que decir.

Pero donde el triunfo de este obligado “arte povera” se ha manifestado con más fuerza es en la proliferación de papelitos con dibujitos pegados directamente en las paredes (¡lo que se ahorra uno en marcos...!) Yo lo llamaba “síndrome Montessori”, y me imaginaba a generaciones enteras de jóvenes artistas criados en guarderías modernas y muy pedagógicas donde los dibujos de todos los niños tienen el mismo valor y se pegan en la pared como si fueran un tesoro.

También observé un cierto “síndrome CSI”. Primero pensé (ilusa de mí) que los artistas se habían sentido fascinados por los vaciados en yeso de los cuerpos de Pompeya, quemados por la lava, y que la suya era una obsesión arqueológica, casi poética... Pero no, claro, era todo mucho más obvio, más moderno. Se sentían fascinados por las series televisivas de forenses y asesinatos y los cuerpos metidos en bolsas de plástico. La cantidad de esculturas de cuerpos humanos tapados por lonas o bolsas que vimos daba que pensar.

La parte audiovisual, muy escueta. Supongo que no está el horno para bollos y para aparatejos carísimos y experimentales. Así que con un poco de vídeo ya nos apañamos.

En cuanto a la India... bueno, esto no hace más que demostrar algo que ya era obvio hace tiempo: es absurdo dedicar un espacio anual, en una feria contemporánea de arte, a un “país”. Esa separación decimonónica por países ya no tiene sentido. Entre las propuestas de los artistas indios había de todo, como en cualquier otra galería. Nada indicaba la transición entre lo visto en la sala Alcalá 31 (esos orígenes kitsch, las ilustraciones de Varma, las películas de Bollywood, los collages, las fotos de estudio...) y lo visto en Arco.


PRADO Y MATADERO (14 de febrero)

La exposición de Francis Bacon en el Museo del Prado era estupenda, tremendos los retratos del papa Inocencio X, espectaculares los trípticos vistos al natural. Lástima que hubiese demasiada gente.

Con la misma entrada también pudimos ver una exposición de escultura del Staatliche Kunstsammlungen de Dresde (Entre dioses y hombres) que nos sorprendió por su belleza y por la perfecta disposición de las salas y las estatuas y su aire pedagógico. Sencilla, clásica, pero muy interesante.

Matadero: una grata sorpresa. Todavía a medio hacer, un espacio inmenso, brutalismo arquitectónico total, propuestas interesantes, como la exposición luminosa de Daniel Canogar (Fuegos fatuos), y los premios Vida 110, sobre todo la instalación ganadora, la maravillosa Hylozoic Soil de Philip Beesley y Rob Gorbet, un bosque encantado formado por enormes anémonas de plástico transparente e iluminado que reacciona y se agita ante nuestro paso.



(Todas las fotografías son de ARCO y Matadero)

11.2.09

DESDE EL JARDÍN
















Mi pensamiento es más hermoso:
es flor y alta enredadera
Aquí, donde con mano desterrada
y corazón en vuelo hacia castillos
de una ardiente verdad desmantelada,
vivo escuchando el césped e injertando
al rosal rosa mirlos amarillos,
amaneciendo en cuanto voy tocando,
decrezco ante el mañana y el ahora
que a las yedras descorren las ruinas
con su verde humedad devastadora.

Rafael Alberti, "Del pensamiento en un jardín" (fragmento), Entre el clavel y la espada.
Hayao Miyazaki, Castillo en el cielo.

6.2.09

MANCHARSE LAS MANOS

A veces traducir es como transitar por un camino enfangado, fangoso, con las botas altas y el paso fatigado, fatigoso. El bosque se cierra por encima y no se ve el final. Hay niebla y está oscuro, pero sigues a pesar de todo. Otras veces traducir es como una salpicadura de agua fría, como arañazos de zarzas veloces o como romper de un manotazo una telaraña. Casi siempre es un juego civilizado y cortés, letras obedientes que se van ordenando sin pausa y caen en sus huequecitos, pero a veces, algunas veces, hay algo de refriega, algo que rebulle por debajo sin acabar de materializarse, aunque en la superficie todo parezca manso y domesticado, como si en lugar de traducir con la cabeza lo hiciésemos con las manos, manchándonos de tierra.