31.1.09

DE FACTO
















La exposición del Palau de la Virreina titulada “De facto. Joan Fontcuberta 1982-2008” incluye obras de diversas series realizadas los últimos años por el fotógrafo y artista barcelonés. Por ejemplo, el fabuloso engaño del cosmonauta ruso Istochnikov, documentado hasta sus mínimos detalles, incluidas no sólo las fotos, sino también uniformes, revistas, latas de comida para la “perra espacial” y un vídeo con el programa de televisión “Cuarto Milenio” donde se tomaba en serio la broma de Fontcuberta. Parodias de todas las ciencias (biología, zoología, botánica) y supercherías de todo tipo: falsos esqueletos de sirenas prehistóricas, falsos lugartenientes de Osama bin Laden, falsos monjes finlandeses de una hilarante “fábrica de milagros”, un falso herbario con fotos muy bellas, casi a lo Mapplethorpe, de unos ejemplares botánicos más que dudosos, siluetas de montañas y ciudades construidas a base de dientes de llaves, googlegramas, “lactogramas” y “hemogramas” (gotas de leche y gotas de sangre ampliadas), paisajes creados por ordenador... El mundo de Joan Fontcuberta, desbordante de fantasía e historias fascinantes, también rebosa de creatividad y un dominio impresionante de todas las técnicas fotográficas. Una exposición muy divertida que no hay que perderse.

28.1.09

MODOS DE VER



















¿Por qué será que hay personas que sufren rodeadas de fealdad, y otras en cambio que parecen inmunes?

Helio Oiticica, Sin título, 1956.

23.1.09

EL VUELO
















Es mediodía ya, bello jilguero
allá la hierba cana ondula y brilla
vuela tranquilo, puedes ir sin miedo:
el hombre ha vuelto al fin con su familia.

El eco del paisaje está seguro
yo soy observador y buen profeta
todo lo veo bien desde mi muro
a la lechuza vacilar, inquieta

Quién mejor que un lagarto enamorado
conoce los secretos de la tierra
oh ligero, gentil rey de los cielos,
¡ojalá anidaras tú en mi piedra...!

Romance del lagarto enamorado, René Char (fragmento). (La traducción es mía)
L'oiseau et son ombre, Georges Braque, 1961

16.1.09

LA CABELLERA


Sueño en un sueño sumergido
La cabellera que se ata hace el día
La cabellera al desatarse hace la noche
La vida se contempla en el olvido
Sólo viven tus ojos en el mundo
El único sistema planetario sin fatiga
Serena piel anclada en las alturas
Ajena a toda red y estratagema
En su fuerza de luz ensimismada
Detrás de ti la vida siente miedo
Porque eres la profundidad de toda cosa
El mundo deviene majestuoso cuando pasas
Se oyen caer lágrimas del cielo
Y borras en el alma adormecida
La amargura de ser vivo
Se hace liviano el orbe en las espaldas




Fragmento del “Canto II” de Altazor, Vicente Huidobro.

10.1.09

ADIÓS AL FLÂNEUR

Pasear por el centro de la ciudad ya no es una actividad ociosa como la del flâneur arquetípico del diecinueve. Ya no se puede caminar tranquilamente por paseos, callejuelas, aceras y bulevares. Ahora pasear por el centro de la ciudad es un ejercicio constante de evitación. Rehuir a las multitudes. Esquivar a los grupos de turistas con su guía que ocupan las aceras en un tropel compacto, impenetrable y ciego, como ñúes en estampida en el delta del Okavango. Rehuir los ojos de mendigos, vagabundos, vendedores ambulantes, locos que hablan solos, excéntricos, gitanillas rumanas que recogen firmas con excusas falsas o que te quieren vender una flor, mimos pintarrajeados, estatuas humanas pintarrajeadas, payasos, trileros, manguis que acechan tu bolso, chicos y chicas que hacen encuestas o te apuntan a Greenpeace o a Intermon Oxfam, viejos verdes que murmuran obscenidades incomprensibles, papás y mamás con sus cochecitos de bebé embistiendo todo lo que se les pone por delante, adolescentes gritones, compradores compulsivos cargados de bolsas, abuelitas inestables precariamente apoyadas en sus bastones o sus andadores o sus carros de la compra, bongo-perros piojosos, hoolingans, inglesitas de despedida de soltera con una polla de trapo en la cabeza, marilolis de barrio cogidas del brazo y buscando guerra, lateros, repartidores de propaganda, parejas acarameladas, skaters, turistas y turistas y más turistas...


Imagen: Antonio Saura, Foule (fragmento), 1962.

3.1.09

CAVERNAS















"Nace la pintura como es sabido en las cavernas para apresar mágicamente algo que huye y se escapa, las almas de los vivientes codiciados. Fuera la caza o cualquier otra forma de apropiación el ansia que acuciaba a aquellos pintores (a aquella sociedad, más bien), se trataba de arrancarle el alma a aquellos seres y tenerla allí ni viva ni muerta: viva, mas desprendida y apresada. El alma; el alma que es el “ser” para aquél que todavía no ha hecho filosofía, y para el que sueña. Estar ante las pinturas de las cavernas es soñar, estar soñando, lo mismo que ante Las Meninas de Velázquez."

Algunos lugares de la pintura, María Zambrano
Pinturas de Lascaux y Chauvet

29.12.08

ZOOM (MICRORRELATO)














Estación. Andén. Vagón. Ventanilla. Cristal. Asiento. Ojo. Lágrima.


(Fotografía de Man Ray)

20.12.08

PICHÓN DE NIEVE






















Vistió la noche, copo a copo,
pluma a pluma,
lo que fue llama y oro,
cota de malla del guerrero otoño
y ahora es reino de la blancura.
¿Qué hago yo, profanando, pisando
tan fragilísimo plumaje?
Y arranco con mis manos
un puñado, un pichón de nieve,
y con amor, y con delicadeza y con ternura
lo acaricio, lo acuno, lo protejo.
Para que no llore de frío.

José Hierro, "Villancico en Central Park", Cuaderno de Nueva York.
Escultura de Hugo Morales.

15.12.08

PIEDRAS, DARDOS, OLAS

El sol se hundía. La dura piedra del día estaba resquebrajada y la luz se colaba por las grietas. Rayos rojos y dorados, como rápidas flechas con plumas de tinieblas, traspasaban las olas. Sin orden ni concierto, vagaban destellantes rayos de luz, como señales emitidas por islas hundidas, o dardos disparados por entre matas de laurel por muchachos rientes y desvergonzados. Pero las olas, al acercarse a la playa, estaban privadas de luz, y caían en larga percusión, como un muro al derrumbarse, un muro de piedras grises en el que ni una raya de luz había perforado un orificio.

Las olas, Virginia Woolf, traducción de Andrés Bosch.

6.12.08

CAMINOS EN EL CIELO

Al salir del palacio de justicia para subir al coche reconocí durante un breve instante el olor y el color de la tarde de verano. En la oscuridad de mi prisión rodante volví a recobrar uno a uno, como extraídos del fondo de mi fatiga, todos los ruidos familiares de una ciudad que amaba, y de una cierta hora en que me sentía contento. El grito de los vendedores de periódicos, en el aire ya distendido, los últimos pájaros en la plaza, los gritos de los vendedores de bocadillos, la queja de los tranvías en las curvas de la ciudad y ese rumor del cielo antes de que la noche se vuelque sobre el puerto, todo recomponía para mí un itinerario de ciego, que tan bien conocía antes de entrar en la cárcel. Sí, era la hora en que mucho tiempo atrás me sentía contento. Lo que me esperaba entonces era siempre un sueño ligero y sin pesadillas. Y sin embargo había cambiado algo, porque con la espera del mañana lo que volvía a encontrar era mi celda. Como si los caminos familiares trazados en el cielo del estío pudiesen llevar tanto a la prisión como a los sueños inocentes.

Albert Camus, L'étranger (fragmento). La traducción es mía.
Joan Miró, Constelaciones