3.5.08

SÚBITO SILENCIO

Os acordáis. Los años aurorales
como el tiempo tranquilos, pura infancia
vagamente asistida por el mundo.

La noche aún materna protegía.
Veníamos del sueño, y un calor,
un sabor como a noche originaria
se demoraba sobre nuestros labios,
humedeciendo, suavizando el día.

Pero algo a veces nos solicitaba.
El cuerpo, y el regreso del verano,
la tarde misma, demasiado vasta.

¿En qué mañana, os acordáis, quisimos
asomarnos al pozo peligroso
en el extremo del jardín? Duraba
el agua quieta, igual que una mirada
en cuyo fondo vimos nuestra imagen.

Y un súbito silencio recayó
sobre el mundo, azorándonos.

Las Afueras
(IV) Jaime Gil de Biedma, 1959.
Chlorosis (fragmento), Marlene Dumas, 1994.

30.4.08

VALL DE BOÍ

23.4.08

COSECHA DE ABRIL

Ayer el editor Jorge Herralde decía en “El País”: “Sant Jordi ha muerto de éxito”. Y qué razón tiene, aunque yo sustituiría “Sant Jordi” directamente por “Barcelona”, así, en general, y la frase seguiría siendo válida. Sí, ya es imposible hacer cualquier cosa en Barcelona. Sí, es imposible salir a la calle el día de Sant Jordi y pasear tranquilamente, mirar libros, elegir, disfrutar. Y no sólo por el exceso de gente, sino también por el exceso de libros.
Y es que el exceso de oferta es una putada. Si hay poco, piensas que te estás perdiendo cosas. Pero si hay demasiado no puedes abarcarlo todo y te quedas paralizado. Me pasa con la comida (si hay demasiada, se me cierra el estómago y no comería nada de nada) y me pasa con los libros. Demasiados libros es como demasiada ropa: o te gusta todo, y como no te lo puedes comprar todo te frustras un montón y te sientes enormemente culpable por ser tan consumista, o no te gusta nada y te frustras un montón porque crees que nadie comparte tus gustos y nunca encontrarás nada que te satisfaga...

Por eso salgo este día (sí, creo que merece la pena comprar libros con cualquier excusa, a pesar del gentío) con mi lista ya hecha. He vuelto a casa con mis libros atípicos, nada mediáticos, meditados. Primero me he comprado El Gran Vidrio del escritor mexicano Mario Bellatín, experimental y breve. También un “tocho” de sociología de Pierre Bourdieu que me llamaba la atención, La distinction, subtitulado Critique sociale du jugement. Un librito que no tenía previsto pero al que ya había echado el ojo: El paseante solitario de W.G. Sebald (“En recuerdo de Robert Walser”). Y por último el libro de regalo: El Goloso. Una historia europea de la buena mesa, del conde de Sert, para mi cocinero favorito.

(Efectivamente: el Ganso, como es goloso y tiquismiquis, sólo compra libros en su idioma original, si es posible, y si no queda más remedio porque desconoce el idioma original, traducidos por alguien que le inspire confianza; en el caso de la cosecha de hoy, Miguel Sáenz).

22.4.08

POESÍA DE LA RUINA

El tiempo ha conseguido que donde antes sólo había industria y cálculo ahora haya poesía, que donde antes sólo había roce cotidiano ahora haya sorpresa y maravilla, que la ausencia de todo lo humano haya dotado a la ruina decrépita de una cualidad más que humana, de una belleza radical.
De la magia atrayente y fotogénica de las ruinas modernas, industriales sobre todo, tratan estas webs que me gustan: Desolation, del fotógrafo Sandro Baliani, en italiano e inglés; Modern Ruins, Photographic Essays, de Shaun O'Boyle, con muchísimas fotos de fábricas abandonadas; Urban Solitude, de los holandeses Roald van Pelt y Wido Snikkers, sobre todo con castillos y mansiones, Contemporary Ruins, de Raymond Roy, con fotos en blanco y negro; Abandoned places, de Henk van Rensbergen, una web de bonito diseño, o Deserted places, que parece inactiva desde hace tiempo pero contiene fotos muy interesantes.

17.4.08

AL OTRO LADO


A un lado Alemania, al otro, Turquía. En ambos lados hijos y padres, hijas y madres que se quieren (porque ésta es antes que nada una historia de amor) y se desconocen, se buscan y se rechazan. En la forma de narrar de Fatih Akin el amor nunca se convierte en sentimentalismo tópico, ni el drama en culebrón. Qué alivio. Un verdadero placer. Después de la magnífica Contra la pared y Cruzando el puente, una historia totalmente distinta, un apasionante recorrido por la música de Estambul, me ha encantado esta película de ahora, Al otro lado, llena de encuentros y desencuentros, con una extraordinaria Hanna Schygulla y otros excelentes actores.

11.4.08

VIVA LA FRIVOLIDAD

Después de una novela sobre el ejército chino y otra sobre los emigrantes ilegales en el paso de Calais, simultaneo la traducción de un ensayo extraordinario y enormemente extenso sobre los judíos y la Alemania nazi con... unas fichas de ganchillo. Ya sé que parece algo absurdo, pero siento debilidad por la traducción de esos libritos de manualidades varias, me resultan enormemente relajantes. Sé que en el fondo todos esos libros no responden más que a una maniobra comercial anglosajona muy refinada, que en realidad lo único que hacen es vendernos con un envoltorio moderno y sofisticado las humildes habilidades domésticas de nuestras propias abuelas, llamando “quilt” y “patchwork” a lo que antes no eran sino colchas y retazos, y “cakes” y “muffins” a lo que no eran sino pasteles y magdalenas. Con fotos a todo color y unas explicaciones teóricas altisonantes (no hay labores sino “proyectos”, uno no busca ocurrencias sino “inspiración”), el punto de cruz, la media y el ganchillo o la cocina casera se convierten en una actividad moderna y “cool”, que genera numerosos blogs y webs y grupos de encuentro e intercambio.
Sé que traducir esas cositas le parecería una pérdida de tiempo y una frivolidad a algunos traductores muy sesudos y graves. Ellos seguramente sólo escuchan música clásica, y jamás asistirían a un concierto como el de The Kills (rock and roll, nada más). Seguramente sólo ven teatro serio y jamás acudirían a ver a Pepe Rubianes, a que les vuelva a hacer reír con sus barbaridades escatológicas de siempre.
Allá ellos.

Pepe Rubianes, La sonrisa etíope Club Capitol
The Kills, Sala Apolo, 10 de abril de 2008.

2.4.08

ABRIL-AMOR






















Tiempo que sufre y hace padecer, tiempo
que en un vórtice claro trae flores
junto a crueles apariciones, y cada una
mientras te inquieres qué es desaparece
rápidamente entre el polvo y el viento.

Mario Luzi, Abril-Amor (fragmento), de Primizie del deserto, traducción de Horacio Armani.
Pierre Bonnard, Estudio con mimosas.

26.3.08

EL CÍRCULO DE TIZA

La primera parte transcurría un poco aburrida, a pesar del derroche de efectos escenográficos y musicales: sombras chinescas, orquestas, marionetas, bambú, ríos de tela, banderolas que se volvían rojas de repente cuando irrumpía la guerra, mil personajes que se disfrazaban, iban y venían... Pero luego llegaba la segunda parte y entraba en escena Anna Lizaran metida en la piel irreverente del juez Azdak. De repente el escenario cobraba vida y entraba a raudales la pasión, la emoción, la risa, el llanto. Marta Marco crecía de estatura, rabiosa y conmovedora, y las dos actrices nos regalaban un duelo fenomenal, apasionante, en torno a un círculo de tiza. La Lizaran es un verdadero monstruo, excesiva, sardónica, tierna, sabia... Ojalá, de verdad, que no se retire nunca.

El cercle de guix caucasià, Bertolt Brecht, Teatre Nacional de Catalunya, del 14.02 al 6.04 de 2008.

22.3.08

AMAR LA VIDA


"Hace falta olvidar que se puede perder toda esperanza. Hay que ser ligero. Es una gran virtud religiosa. Ser ligero. Amar la vida."
(Christian Boltanski en una entrevista de Fietta Jarque publicada hoy en "Babelia", suplemento cultural de El País).


The storehouse, Christian Boltanski, 1988 (en el MoMA).

20.3.08

ROJO Y ORIENTAL

Una exposición muy interesante, que me sorprendió gratamente. Recoge obras de más de 50 artistas chinos, obras pertenecientes al coleccionista Uli Sigg y realizadas desde 1986 hasta ahora. Los temas: la figura de Mao, el choque entre pasado y presente, tradición e innovación, la individualidad y la colectividad, el arte clásico, sus temas, materiales y técnicas y su traslación al presente, la modernidad, la visión tópica de occidente y oriente... Todo entraba dentro de lo esperable en los artistas chinos contemporáneos, pero lo que más sorprendía era el omnipresente sentido del humor. Desde una suave ironía hasta la mordacidad más sangrante, las obras expuestas derrochan frescura e ingenio, y en algunos casos incluso mala leche.


Vermell a part, Art contemporani xinès de la Col.lecció Sigg, Fundació Miró, del 21 de febrero al 25 de mayo de 2008.

Urna de la dinastía Han con el logo de Coca-Cola, Ai Weiwei, 1995.